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Colección Educación, Filosofía y Mediación |
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La Pasión
de Aprender; Que los niños recobren el goce
de descubrir
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Robert L. Fried
Prólogo de Seymour Sarason
"En este libro, yo sostengo que así como
todos nacemos con apetito por alimentarnos, de la misma manera todos
los niños llegan a este mundo con apetito por aprender. Está
ahí. Como humanos que somos, si no aprendemos, morimos; si
no recibimos los estímulos que pueden provenir solamente
de aprender, fallecemos de hambre espiritual".
Robert L. Fried
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Los niños desean aprender, disfrutan aprendiendo. Mediante
el juego resuelven problemas y van adquiriendo destrezas, habilidades
y conocimientos. Paso a paso se animan a caminar solos; intentan,
una y otra vez, subir un escalón sin perder el equilibrio.
Repiten palabras, como si saborearan su sonido. ¿Alguien
necesitó ofrecer una "estrellita dorada" a un niño
que aprendía a hablar? Basta celebrar con ellos la alegría
del dominio de un nuevo saber, compartir su gozo. Sin embargo, esa
maravillosa experiencia de disfrutar suele irse apagando a medida
que los niños crecen, en tanto se exponen a la educación
formal.
La educación preescolar suele
incentivar procesos de aprendizaje estimulantes para los niños,
conservando el entusiasmo por aprender, pero ¿qué
sucede más adelante? Según Robert Fried, ese ímpetu
se ve amenazado cuando los niños ingresan al sistema escolar.
La rigidez de los currículos, los profesores que desconocen
la realidad particular de sus alumnos, el exceso de autoritarismo
y la relevancia de la calificación, hacen que muy pronto
los niños pierdan el gozo por aprender. Los contenidos de
lo que les enseñan en el colegio, desde la educación
básica, no se vinculan con sus intereses, no se relacionan
con sus experiencias familiares, étnicas o comunitarias.
Poco a poco, el aburrimiento, el desinterés, la sensación
de estar aprendiendo cosas sin sentido, que no sirven para nada,
van apoderándose de la relación entre los estudiantes
y lo que el profesor pretende enseñarles.
Este libro propone una serie de
experiencias y estrategias para aplicar en la sala de clases y en
el hogar. Éstas, basadas en una apropiada relación
entre profesores y alumnos y las familias de éstos, y por
lo tanto, con una manera más adecuada de entregar y trabajar
los contenidos del currículo, pueden modificar la paulatina
pérdida de interés por aprender y, aún más,
pueden ayudar a recobrarlo. Es como andar en bicicleta. Algo parecido
sucede con los argumentos que el autor nos da acerca de la pasión
de aprender: no sólo es urgente que los niños recuperen
esa fascinación innata de su primera infancia, sino que conserven,
a lo largo de la vida, una aproximación hacia el aprendizaje
que les ayudará a seguir disfrutando del conocimiento y que
los empoderará y permitirá que sean adultos más
íntegros.
En un tiempo en que la competencia
y los criterios de mercado priman, incluso en lo que esperamos que
reciban nuestros niños al iniciar su vida escolar, Fried
nos presenta un libro fascinante, de fácil lectura y lleno
de propuestas que resultan contestarias al sistema imperante.
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