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Colección Educación, Filosofía y Mediación |
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Zen
y el Arte de la Mantención de la Motocicleta
Una indagación sobre los valores
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Robert M. Pirsig
A N T I D O T O C O N
T R A L A A N S I E D A D
Zen y el arte de la mantención
de la motocicleta, Una indagación sobre los valores es una
novela sin apuro. Su autor, el norteamericano Robert M. Pirsig,
expone los acontecimientos con la rigurosidad de un silogismo. Naturalmente,
se trata de una novela filosófica-didáctica: la belleza
no está cifrada tanto en el lenguaje o en una hipotética
intuición, sino en un raciocinio impecable. Esta opción
abulta la prosa (se trata, nada menos, que del método científico),
pero como en ningún momento se torna rebuscada, su lectura
es expedita y hasta entretenida, lo que sin lugar a dudas es un
mérito.
El tema es la tecnología.
De hecho, la historia cumple la función de ser un ejemplo
concreto para que el autor ponga a prueba su tesis sobre la relación
del hombre moderno con la técnica. Según él,
existen dos actitudes fundamentales: la actitud romántica,
vale decir, utilizarla sin interesarse por su funcionamiento interno;
y la actitud clásica, que equivale al predominio de la razón
sobre las emociones en el análisis del diseño y manejo
de las máquinas en su uso cotidiano.
El largo viaje en motocicleta del
protagonista, su hijo y un matrimonio amigo, por el desierto estadounidense,
ilustra estas relaciones oponiendo los caracteres de unos con otros:
el narrador (o sea, Pirsig) tiene una clara inclinación clásica
en contraste con la indiferencia de John y Sylvia (los amigos).
La novela es una extensa secuencia de explicaciones y deducciones
en torno al desempeño de las motocicletas matizada con descripciones
del paisaje y de las peripecias que suceden en el camino.
La originalidad e inteligencia de
esta propuesta es indiscutible. El lector tiene la posibilidad de
leerla como un texto de divulgación, un relato de aventura,
o bien como un tratado filosófico en clave. Pero, de todos
modos, la manera más atractiva es entrelazar todas estas
ópticas: el resultado es una mirada múltiple (esta
vez sí muy intuitiva) de nuestra compleja civilización.
Extrañamente, el efecto es
terapéutico. El texto transmite un sabio y sereno uso de
la razón (esa eterna enemiga del hombre contemporáneo)
y por lo mismo neutraliza la ansiedad. La piedra angular de esta
grata sorpresa es la filosofía Zen que subyace en el viaje
sin destino ni propósito por el desierto. Esa búsqueda
deliberada de la Nada profundiza las posibilidades del relato sin
exacerbar la imaginación, es decir, sin provocar angustia.
Gracias a ella, por una vez, la racionalidad se nos aparece como
algo verdaderamente trascendente y no una mera pasión inútil.
En resumen, esta novela es un divertimento
inteligente que desmitifica a la tecnología como enemiga
de la Humanidad. Al situar el problema en el plano de los valores
(sacándolo del ámbito exclusivamente utilitario),
estimula el pensamiento y lo vuelve placentero como un baño
de sol.
Antonio Riba |