|


comente
este libro
Colección
Manuales
de esto y lo otro |
|
Impro
Improvisación y el teatro
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Keith Johnstone
prólogo de Lina Ladrón de
Guevara
Del dramaturgo y profesor de teatro
británico Keith Johnstone, para gente involucrada en el arte
teatral, y también para los profesores, educadores y estudiantes
de todas las carreras humanísticas.
Notas sobre Mi Mismo
A medida que fui creciendo, todo
comenzó a ponerse gris y triste. Aún podía recordar la increíble
intensidad del mundo en que había vivido siendo niño, pero pensé
que el empañamiento de la percepción era una consecuencia inevitable
de la edad - tal como el lente del ojo está destinado a opacarse
gradualmente. No comprendía que la claridad está en la mente. Desde
entonces he descubierto trucos que pueden hacer resplandecer nuevamente
al mundo en quince segundos, y los efectos duran horas. Por ejemplo,
si tengo un grupo de alumnos que se están sintiendo cómodos y a
salvo, unos con otros, los hago pasearse por la sala gritando el
nombre equivocado de cada cosa que sus ojos ven. Tienen tiempo de
gritar alrededor de diez palabras equivocadas antes de decirles
que se detengan. Luego les pregunto si las otras personas se ven
más altas o más bajas-casi todos ven a los demás de tamaños diferentes,
generalmente más bajos. "Los contornos se ven más marcados o más
borrosos"? , pregunto, y todos están de acuerdo que se ven más marcados.
"Y los colores?". Todos reconocen que hay mucho más colores y que
son más intensos. A menudo el tamaño y la forma de la sala también
parecen haber cambiado. Los alumnos se asombran de que se pueda
realizar una transformación tan fuerte con un medio tan primitivo-y
especialmente que los efectos sean tan duraderos. Les digo que basta
con que piensen en el ejercicio para que vuelvan a aparecer los
efectos. Mi propio redescubrimiento del mundo visionario tomó más
tiempo. En un momento en que aparentemente había perdido todos mis
talentos como artista creativo, me vi impulsado a investigar mis
imágenes mentales. Empecé con las hipnagógicas-las imágenes que
muchas personas tienen cuando están a punto de quedarse dormidas.
Me interesaron porque no aparecían en una secuencia previsible;
me interesaba su espontaneidad. |