LISTADO EDITORIAL SEXTO PISO en CUATRO VIENTOS

Para comprar 

 

 

  A quien los dioses destruyen
Aforismos de Zürau
Aquiles enamorado
Atlas descrito por el cielo
Autómatas Espermáticos
Breviario del caos
Capitán Ulises
Contar Cuentos
Crepúsculo de la cultura americana, El
Diabólicas, Las
Diario de guerra 1940-1942
Diferencia entre
Discurso de la servidumbre voluntaria
Ensayos escogidos
Epicuro
Estrecho rincón, El
Extrañando a Kissinger
Extravíos o mis ideas al vuelo
Fellini, les cuento de mí
Hombrecitos verdes
Loco impuro, El
Locura que viene de las ninfas y otros ensayos, La
Maestrps de Verdad en la Grecia
Mano de la Buena Fortuna, La
Memorias de un enfermo de nervios
Memorias de una madame americana
Muerte del león, La
Nietzsche. Un ensayo sobre el radicalismo...
Otoño alemán
Piedra lunar, La
Poder frente a sí mismo, El
En busca del tiempo perdido,CombrayVol I de 12 ilustrado
Por qué filosofía
Post mortem
Retrato de Balzac
Ritual de la serpiente, El
Siete pecados capitales
Silencio de los dioses, El
Succubus
Temblar de una hoja, El
Único y su propiedad, El
Vida es un balón redondo, La
Viento ligero en parma, El
Zen y el arte de la mantención de la motocicleta
Zenón de Elea
Ruth Padel
Franz Kafka
Alberto Savinio
Goran Petrovic
Luis Alberto Ayala Blanco
Albert Caraco
Alberto Savinio
Nadine Gordimer
Morris Berman
Jules Barbey d'Aurevilly
George Orwell
Karl Mark
Étienne de la Boétie/David Hume
George Orwell
Walter F. Otto
Somerset Maugham
Etgar Keret
Príncipe de Ligne
Costanzo Costantini
Christopher Buckley
Roberto Calasso
Roberto Calasso
Marcel Detienne
Goran Petrovic
Daniel Paul Schreber
Nell Kimball
Henry James
Georg Brandes
Stig Dagerman
Tommaso Landolfi
Ayala Blanco/Citlali Marroquín
Proust/Heuet
Xavier Rubert de Ventós
Albert Caraco
Théophile Gautier
Aby Warburg
Milorad Pavic
Luis Alberto Ayala Blanco
Juan J. Orosa
Somerset Maugham
Max Stirner
Vladimir Dimitrijevic
Enrique Vila-Matas
Robert M. Pirsig
Giorgio Colli
14.875
9.500
12.495
13.090
7.900
10.500
10.710
15.350
9.994
8.539
11.900
6.900
4.461
10.542
6.890
13.090
12.300
6.895
13.090
13.685
10.692
12.900
11.900
13.500
18.308
16.200
6.112
9.090
10.115
9.300
7.500
22.900
10.500
12.495
9.090
12.570
10.950
11.900
10.350
13.090
16.200
10.710
11.900
16.913
12.900
 

 

 

 

 

                                                                                                  


 

Breviario del caos es uno de los retratos literarios más lúcidos y contundentes que se hayan hecho sobre la precaria condición humana en la modernidad. Y fue concebido por uno de los pensadores más importantes e incomprendidos de nuestro tiempo: Albert Caraco. En este pequeño libro, donde convergen el fragmento imbatible y el epigrama cáustico, escrito con una elegancia y una profundidad que inmediatamente nos recuerda a escritores de la inteligencia de Cioran, Céline y el Pessoa del Libro del desasosiego, vemos reflejados nuestros más terribles temores y nuestros más inconfesados deseos de exterminio, sin ningún tipo de lenitivo ni ambages que pudieran atenuar el asco y la desesperanza frente a una humanidad cada vez más atrofiada por una serie de valores y prácticas que irremediablemente se dirigen al caos. Caraco proyecta sus aforismos como si fuesen las balas asesinas de la hipocresía reinante, y no deja espacio para lamentos timoratos ni eufemismos conciliadores. Nombra las cosas como son. Pero en el fondo, como en todo buen pesimista, irrumpe como una ola imbatible la luminosidad de su pensamiento. Breviario del caos es el primer libro que se traduce al español de este gran escritor, iniciando así, seguramente, el culto que se merece.


 

 

El objetivo de presentar a Étienne de la Boétie y a David Hume en un mismo libro responde a la ineludible necesidad que se presenta hoy en día de revelar la cuestión de la obediencia y, por lo tanto, de lo político desde dos puntos de vista que, sin coincidir realmente, abordan la máxima Némesis/Panacea de los hombres con un cierto espíritu de ligereza, al mismo tiempo que no dejan espacio alguno para lamentos timoratos, dejando como resultado el estado servil del individuo en su más cruda verdad.

 

 

 

El crepúsculo de la cultura americana, ‘Notable Book’ del New York Times Book Review, plasma una visión interna del estado actual de la cultura estadounidense y de los diferentes escenarios que puede enfrentar en un futuro.

La glorificación de los valores corporativos, el consumismo y entretenimiento masivos y el declive del sistema educativo son algunos de los rasgos de la prevaleciente cultura de McWorld, enaltecedora de lo que Berman llama la “personalidad Prozac”.

 

 

El primer libro de Roberto Calasso: uno de los más grandes personajes de la literatura y del pensamiento de todos los tiempos.

Como él mismo cuenta, éste es "un libro atípico. Lo escribí en una fiebre, en tres semanas, cuando terminaba de editar los escritos del propio Schreber, Memorias de un enfermo de nervios. Nunca me había pasado nada igual, nunca volvió a pasarme”. Sin embargo, en El loco impuro ya se encuentran los temas que Calasso desarrollará más tarde en todos sus otros escritos: la presencia de lo divino y de los dioses en el mundo, así como las relaciones casi siempre violentas e infieles entre aquéllos y los hombres. Pero, sobre todo, la manera en que los dioses se comunican con los mortales, es decir: enloqueciéndolos.

Calasso recrea, en forma de novela, el intrincado evento que vivió el que fuera presidente de la Corte de Apelaciones de Dresde, Daniel Paul Schreber, con Dios, durante el período en que estuvo internado en el Hospital Mental de Sonnenstein.

 

 

En el año de 1923, al final de sus residencia en la clínica de Kreulingen, lugar al que ingresó a causa de que adolecía de recurrentes crisis nerviosas, Aby Warburg decidió escribir un “discurso de despedida” dirigido a los propios internos y a los médicos de la clínica, con una nota que decía: “leído por primera vez delante de una unprofessional audience”, con el simple propósito de mostrar que ya estaba curado. En pocas páginas relata su encuentro con los indios Pueblo, resaltando así los orígenes del paganismo y de la magia. Pero sobre todo es una especie de palinodia sobre el poder de la imagen, la imagen que cura y que hiere, la imagen que continua rigiendo nuestro destinos. Sólo el poder metafórico podía salvarlo. Él, que era un gran estudioso del arte, se rinde ante la fuera que sólo la imagen puede expresar.

 

 

El silencio de los dioses es un estruendoso eco que resuena entre el ingenuo y bullicioso barullo de sinsentidos del racional y secular pensamiento moderno. Desdeñando las peyorativas visiones del mito como mera fábula, de la locura como simple enfermedad mental y del poder político como producto de una racional renuncia a la satisfacción de los egoístas apetitos humanos, Ayala Blanco afirma, en cambio, el poder del mito como presencia real, de la locura como posesión divina y del ejercicio del poder como despliegue de fuerza y de capacidad. Con un admirable manejo de las mitologías hindú y griega, del pensamiento clásico, de autores más contemporáneos no infectados por la soberbia autoreferencialidad moderna (Nietzsche, Colli, Calasso) y de los principales teóricos de la física cuántica (Schrödinger, Heisenberg, Bohr), el autor demuestra contundentemente que el pensamiento científico desembocó, aunque por una vía muy distinta, en la misma conclusión plasmada en los Vedas desde hace miles de años: el carácter ilusorio de todo conocimiento humano de la realidad.

  


 

Existen libros de un poder devastador que los hombres tratan de negar a toda costa, sin lograrlo: El único y su propiedad, de Max Stirner, es uno de ellos. No por nada desde su aparición (1844) fue secuestrado por las autoridades, argumentando que arremetía contra todos los valores, tanto religiosos como sociales, que deben prevalecer en una sociedad sana y decente. Pero también fue atacado con gran virulencia por Engels y Marx en La ideología alemana. En suma, es un libro que desquicia las susceptibilidades de casi todos los que tratan de salir de un tipo de dependencia religiosa, para pasar a otra sin darse cuenta.

 

 

Estos ensayos, publicados en el centenario del natalicio de Orwell, muestran lo atemporal de su pensamiento, que sigue siendo de gran vigencia y utilidad para comprender los principales fenómenos políticos contemporáneos.

En este volumen es posible apreciar la génesis de las ideas que Orwell plasmaría en su obra cumbre, 1984, desechando la difundida idea de que los principales rasgos de la sociedad que ahí dibuja (el newspeak, el doublethink, las fervorosas demostraciones políticas, la homogeneidad del pensamiento, etc.) los creó simplemente a partir de su imaginación sin referencias concretas a las realidades políticas de las sociedades humanas, totalitarias o no totalitarias.

  


 

Si aún fuese costumbre dedicar sus obras a alguien, no sabría a quien dedicarle ésta. A nadie conviene: es demasiado insensata para los serios, demasiado seria para los insensatos; demasiado osada para la gente decente, resulta demasiado decente para quienes presumen de no ser melindrosos; demasiado atrevida para los santurrones, no es lo bastante para los incrédulos. Se opone demasiado a los prejuicios heredados para que agrade a los que son sus esclavos. Predica que a ninguno hay que contradecir, lo que contradice a quienes les gusta contradecir. Habla bien de las mujeres, aunque habla mal de ellas. Celebra el amor, aunque alaba la indiferencia; aplaude el cumplimiento de los deberes, aunque preconiza los encantos de una vida ociosa; incita a la gloria, pero asegura que pocos la alcanzan, o que pocos la disfrutan y que dura tan poco, que es casi una quimera; inventa proyectos, aunque sostiene que nada se gana con llevarlos a cabo. Es alegre, es sombría; es ligera, es agobiante; quizás más huera que profunda; novedosa y ordinaria; trivial y excelsa, luminosa y oscura, reconfortante y desoladora. Afirma, y duda un instante después. ¡Ah, pobre obra mía! ¡Ah, mis Extravíos, cómo os tratarán si algún día sois publicados!.

 

 

 

El verdadero poder, invariablemente, adopta el rostro de ciertos seres femeninos: las Ninfas. Y eso es algo que un dios como Apolo debe ocultar a toda costa. Por eso decide apropiárselo, encubriendo así su verdadero origen, el origen inasible de lo femenino. Roberto Calasso nos narra con una maestría inigualable este robo fundacional. Sin embargo, lo más importante todavía continúa oculto: saber que el conocimiento proviene de la locura... la locura que viene de las ninfas como un estado donde nuestra mente es invadida por potencias que nos exceden y que nos transportan a estados de conciencia que de otra forma pasarían inadvertidos. En alguna ocasión, Calasso comentó que la posesión es “un punto fundamental en mis obras. Es el lazo que las une y las atraviesa de arriba abajo. La posesión es en realidad la base del conocimiento, y por eso el poder más alto”. Y de la misma forma en que nos sumerge en el mundo demencial de la Grecia arcaica y clásica, también nos muestra, con un ligero pase, con una continuidad apenas perceptible, la nueva identidad de esos deliciosos y demoníacos seres a partir del magnífico libro de Nabokov: Lolita. Además de estos dos escritos relacionados con las ninfas, el resto del libro está compuesto por tres ensayos más de una elegancia y claridad pocas veces alcanzadas. Uno que funge de transición en el libro, donde hace una analogía entre La ventana indiscreta de Hitchcock y los Vedas, y otros dos relacionados con los libros en sí. Esencialmente con lo que Calasso considera “El arte de la edición”.  


 

Neil Paraday es un escritor inglés de salud muy deteriorada, que ante un tardío estatuto de celebridad, es engullido por la aspiración y el deseo de la alta sociedad de codearse con una personalidad intelectual, convirtiéndolo en un objeto de culto y de estatus social, sin siquiera molestarse en conocer su obra. Como fiel aliado cuenta con un joven periodista, tan ávido de protegerlo como incapaz de oponerse al torrente que todo lo avasalla. Entre estas dos fuerzas se sitúa Paraday, el escritor-hombre quien experimenta el vacío y la ineluctabilidad del destino, y cuya conciencia de la fatalidad que le acaece no atenúa en lo más mínimo sus devastadores efectos.

 


 

Mujeres adúlteras, mujeres asesinas, duquesas convertidas en vengativas prostitutas e incluso mujeres tan perversas como para morir fulminadas en los brazos de su amante, son algunos de los personajes principales cuyas vidas amorosas narra el autor en estas seis historias heterogéneas que, en palabras de Jules Barbey d’Aurevilly“:..no son diabluras: son DIABÓLICAS, historias reales de este tiempo de progreso y civilización tan deliciosas, tan divinas, que, cuando uno se propone describirlas, parece siempre que el Diablo las ha dictado”.

 


 

La Verdad, ese extraño ser que a lo largo de los tiempos ha obsesionado al pensamiento occidental, en realidad es una diosa, la diosa Alétheia. Marcel Detienne, uno de los más grandes helenistas en la actualidad, nos invita a viajar por el laberinto que Alétheia dibuja a través de sus múltiples figuras: primero relacionadas con el ámbito religioso de la Grecia arcaica, para después perderse en su nuevo rostro emparentado con el pensamiento racional y filosófico que comienza con el poema de Parménides, siempre y cuando entendamos que este comienzo más bien es un vínculo inquebrantable, podríamos decir que es el momento privilegiado en que la Verdad concilia al logos con el mundo de los dioses y sus potencias. Con una erudición abrumadora, pero sin caer en el discurso letárgico del cual adolecen la mayoría de los expertos, Marcel Detienne logra plasmar en Los maestros de verdad en la Grecia arcaica todo el poder que esta majestuosa diosa ha ejercido y sigue ejerciendo en las vidas de los hombres.

 


 

Es un relato delirante de quien fuera presidente de la Corte de Apelaciones de Dresde, Daniel Paul Schreber, en su calidad de enfermo mental, sobre la forma en que Dios decide confabularse contra él, instigado por su psiquiatra el Dr. Flechsig.

Estamos hablando de un texto escrito por un loco, que sabe que está loco –con una lucidez inigualable–, y cuya conciencia de su condición no atenúa nada la fuerza y la contundencia de su vislumbre: la certeza de que el orden del mundo depende de él en tanto Dios ha decidido destruirlo.

Memorias de un enfermo de nervios es un texto poco conocido en español, pero que ha tenido una importancia capital en algunos de los pensadores más egregios de la modernidad. Freud desarrolló su teoría de la paranoia con base en las Memorias (’El caso Schreber’); otro tanto hizo Lacan (Escritos). Mientras que Elias Canetti (Masa y poder) y Roberto Calasso (El loco impuro), desde perspectivas no psicoanalíticas, más bien una ensayística y la otra literaria, acabaron por reconocer la grandeza de este excepcional libro.


 

Sin ser un estudio erudito como los cientos que más tarde comenzaron a aparecer y han seguido apareciendo hasta nuestros días, este libro posee la cálida magia de los orígenes: pareciera que estuviésemos leyendo el relato de un gran mitólogo sobre algún dios escondido en el frío presente. Basta leer el subtítulo de este gran texto para percatarnos que Nietzsche tuvo, en vida, un intérprete a su altura: Un ensayo sobre el radicalismo aristocrático. El ensayo viene acompañado de la correspondencia que entablaron Brandes y Nietzsche desde el 26 de noviembre de 1877 hasta el cuatro de enero de 1889, además de un artículo necrológico que Brandes escribió en 1900, año en que Nietzsche muere. En pocas palabras, tienen frente a ustedes un testimonio inigualable, una joya cuyo resplandor continúa iluminando los orígenes del mito Nietzsche.

 


 

Pirsig plasma en este maravilloso libro el significado mismo de lo que el viaje representa en nuestras vidas: ya sea como el seductor anhelo de experimentar aventuras a través de diferentes lugares en un sentido estrictamente físico, o como el recorrido por parajes de carácter puramente espiritual. Zen y el arte de la mantención de la motocicleta conjunta ambos sentidos, apareciendo a nuestra mirada como un gran viaje iniciático, cuyo vehículo es una motocicleta. Una de las grandes enseñanzas de este relato, que a la vez es una reflexión sobre la filosofía de todos los tiempos, radica en mostrarnos que de las cosas más simples y a primera vista menos relacionadas con el carácter profundo del mundo, como lo puede ser una motocicleta, podemos extraer la savia misma de la existencia. El viaje de Pirsig, por analogía, es el viaje de todo aquel que de alguna forma esté buscándose a sí mismo. Y el resultado generalmente es inesperado, sobre todo cuando, como le sucedió al autor, el punto de llegada y el punto de partida se encuentran fuera de él, en un otro, en un alter ego, en este caso llamado Fedro, clara referencia al tipo de locura benéfica de la que habla Platón. Pirsig y Fedro, su doble, son las dos caras del viaje que es la vida misma. Al final lo único que queda es una ligera certeza: los nombres cambian, mientras el viaje continúa indefinidamente.

 

 

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